|
Y
SEIS
del director
Me parece muy bien Giovanni que tal y como dices al
final de tu artículo quieras darle un poco de
alegría a nuestra vida corporativa. Pero leyendo
y releyendo sus párrafos centrales y hasta el
tipo de chistes que tratas de hacer, mucho me temo que
esa no haya sido tu intención pues el resultado
se me hace más bien penoso. Tanto que, en un
primer momento pensé que no era merecedor de
publicarse en este boletín.
Releí también varias veces el artículo
del Decano que motiva el tuyo, y por encima de modismos
más o menos compartibles, pude ver en él
que no estaba movido sino por el deseo de que las estúpidas
tensiones políticas en la lucha por el poder
que los periódicos tratan de vendernos diariamente
como política, no afectaran en lo
posible a nuestra vida profesional y cultural.
He repetido por activa y por pasiva en no pocos editoriales
de esta época de elhAll que una cosa es la vida
pública y otra la política, y que en plena
sintonía con el artículo del Decano, la
línea de elhAll, mientras yo lo dirija, será
ajena a esa comedia ridícula que cada día
representan los partidos pegándose como niños.
Pero también quiero decirte, y decir en general,
que si ese tipo de pseudopolítica pública
no va a tener cabida en elhAll, mucho menos la va a
tener otro tipo de asuntos de política interna
colegial que traten de imitar los modos de la política
exterior, o que mezclen asuntos de índole laboral.
Y ello por una simple razón: porque en nuestro
Colegio no puede y ni debe haber nunca una lucha por
el poder, pues el desempeño de los cargos de
responsabilidad colectiva no es otra cosa que un servicio
honorífico.
Insisto: el sentido del artículo del Decano no
ofrecía ninguna duda al respecto. Más
dudas tuve yo, Giovanni, durante los años en
que el Colegio te confió la coordinación
de Cultura, pues en tu forma de actuar conmigo no vi
sino intentos de cortar o de frenar mi espíritu
crítico. Pero en modo alguno te podía
pagar con la misma moneda, y ahí tienes publicado
tu artículo tal y como me lo has enviado, sin
cambiar un tilde ni una coma.
Eso sí, aquí queda también mi advertencia
de que quien quiera seguir esa vía de reflexiones
no va a tener cabida en elhAll.
|