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QUÉDATE
EN SAN BERNABE
por Pepe Garrido
El
nuevo hAll, el de mayo, ¡¡ha salido ya!!,
el del viaje al Far West, el último viaje COAR,
y me lo he leído de un tirón, de una sentada.
Como si no hubiese participado en él y no hubiese
conocido de primera mano lo que los demás compañeros
de viaje y yo mismo relatamos en él.
O
a lo mejor por eso mismo, por comprobar si ellos vieron
lo mismo que yo. Así me resulta chocante leer
la diferente versión que dos de ellos dan de
la catedral que M&M (Moneo y Mahoney) han levantado
en el downtowm de Los Angeles. Aunque estamos en tiempos
en que se pregona la tolerancia y la diversidad, seguro
que uno se salvará y el otro irá a los
infiernos, que en cuestiones de religión parece
que el fundamentalismo es lo que prima.
El
caso es que visto el éxito de este número
para con mi propio interés, y a pesar de lo escasa
que es la muestra de la presente encuesta, un solo encuestado
(yo mismo), la hago extensiva al universo de lectores
y deduzco que lo fetén y de resonancia es escribir
de los viajes, aunque sean de interés arquitectónico.
Total,
que como cualquier logroñés que huye de
San Bernabé, me acerqué a Barcelona, también
atraído por aquello de la tolerancia y la diversidad,
para constatar lo hecho y expuesto en el Forum 2004,
el de las culturas, y ya que me he puesto, para contarlo
como un viaje más, aunque no haya sido organizado
por "Viajes COAR".
Tras
la visita, la verdad, que sea motivo de recuerdo y que
merezca comentario, guardo en la memoria y en los pixels
el Edificio Forum de Herzog & de Meuron y la exposición
"Ciudades, esquinas" de la que es comisario
Manuel de Solá-Morales.
La
segunda es una exposición muy interesante, que
aúna el atractivo de revivir mediante enormes
maquetas algunas de las esquinas emblemáticas
esparcidas por todo el mundo, con el homenaje que en
ella se hace de "la esquina" como elemento
generador de la trama urbana, de la ciudad, y ello sin
que sea ésta la única idea que la inspira,
articula y compone.
El
primero es un edificio anguloso, horizontal y de planta
triangular, que se genera con la prolongación
de la trama de la ciudad que allí termina. Seguramente
se pretendió prolongar la ciudad en el parque
mediante una arquitectura de ángulos incisivos,
y sin embargo lo más exacto sería pensar
que no han sido necesarios recursos arquitectónicos
para el logro, ya que es la potencia del contexto la
que ha generado el propio edificio. En esta ocasión
la ciudad es la que construye la arquitectura y no como
habitualmente, la arquitectura la que construye la ciudad.
Y
siguiendo con las disquisiciones sobre la esquina en
el caso concreto anterior, me pregunto si estas tres
esquinas merecen tal nominativo. En tanto que son ángulos
generados por el encuentro de dos planos, casi la geometría
urbana más elemental, si que lo son, pero creo
que la esquina ciudadana es algo más que eso.
La
esquina es una geometría elemental que exige
compañía, que ha de formar parte de una
trama que sólo puede generarse por la multiplicidad
repetitiva del elemento. Las esquinas han de presentarse
agrupadas, para generar la encrucijada, y estas a su
vez repetirse hasta completar una trama que es la que
en definitiva da sustento y vida a la ciudad.
Y
este Edificio Forum está sólo.
Este,
el emblema del parque, aunque se presenta como vestíbulo
de acceso al conjunto, en ningún momento parece
dar la bienvenida al visitante, sino que al contrario,
con su primitivismo geométrico, cercano a las
ciudadelas militares del alto Renacimiento, parece más
destinado a defenderse con sus esquinas como baluartes,
que a acoger al que llega en son de paz y en sintonía
con los eslóganes que reflejan los contenidos
que nos aguardan.
Por
lo demás es un edificio de contrates (o de mestizaje,
según se diga), en el que la rugosa y áspera
piel azul que lo recubre, dándole una sensación
pesante, nada tiene en común con los techos revestidos
de chapa brillante como el espejo y texturada para la
ocasión; donde la corriente minimalista habitual
en los autores, está dando paso a dosis cada
vez mayores de expresión y significado; donde
el prisma azul y pesante parece levitar, al no ser evidentes
sus apoyos, para permitir el cobijo del público
que accede al conjunto; y donde el plano inclinado de
la topografía se traslada al interior para dar
continuidad a un programa diverso y amalgamado, que
promete una combinación de funciones rayando
en lo caótico.
Pero,
para esquina potente, esbelta e integrada en la trama
barcelonesa, el protagonismo es del edificio Diagonal
1, hotel proyectado por Oscar Tusquets, que remata perfectamente
el final de la Diagonal en su llegada a la costa, utilizando
un catálogo formal, tipológico, de colores
y materiales más contenido del que últimamente
era habitual en este autor. Lástima que aunque
vecino del anterior, esté fuera del recinto Forum,
y por tanto fuera de la atención de los medios
y de los críticos aduladores de la actualidad
arquitectónica.
Del
resto del Forum, mejor no mencionar, ni señalar.
Las figuras emergentes decepcionan.
P.D.-
El "Auditori" de Moneo continua sin terminarse:
en construcción.
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