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PROPUESTAS PARA LA ZONA DE VALBUENA
Del
12 de abril al 9 de mayo
Sala de Exposiciones del COAR
Barriocepo 40, Logroño.
La
progresiva transformación de la zona situada al noroeste
del Casco Antiguo de Logroño, conocida históricamente
como el núcleo de Valbuena o Valcuerna, y el propio
crecimiento de la ciudad, han dado lugar a una serie de problemas
urbanos de diferente naturaleza, pero muy relacionados entre
sí, para cuya resolución el Ayuntamiento de
Logroño convocó un "Concurso restringido
de Ideas para la redacción del Plan Director de la
Urbanización de la Zona de Valbuena", seleccionando
a cinco equipos para su participación en el mismo.
Entre
los aspectos que debían tenerse en consideración
para su tratamiento, los más significativos, según
el propio Ayuntamiento eran:
- Conseguir la continuidad del gran parque formado por el
existente del Ebro y las nuevas zonas que se incorporen, evitando
especialmente los efectos de barrera generados por la calle
Norte.
- Integrar en el parque los restos del convento de Valbuena
con un tratamiento adecuado para su protección y puesta
en valor.
- Recuperar los niveles originales de las murallas y el cubo
del Revellín manteniendo en lo posible el carácter
propio del espacio actual, vinculado a las celebraciones de
las fiestas patronales.
- Mejorar la continuidad del tráfico de conexión
entre los barrios norte de la ciudad.
- Dotar de aparcamientos a la zona en función de las
distintas necesidades: visitantes, residentes, etc.
- Formalizar elementos de transición entre la ciudad
consolidada y el parque hoy incompletos, como el entorno de
la glorieta de Alférez Provisional.
El
fallo del jurado premió, entre las cinco propuestas
presentadas, la titulada "La Ciudadela", de los
arquitectos Emilio Tuñón, Luis Moreno y Luis
Díaz.
PROPUESTA GANADORA. LA
CIUDADELA
Emilio Tuñón, Luis Moreno y Luis Díaz.
Arquitectos.
La propuesta
premiada recrea y reinterpreta la idea de la muralla carlista
como nuevo borde construido de la ciudad en su contacto con
el parque, dando lugar a un amplio espacio público
entre una y otro, bajo el que
soterra el tráfico rodado de la calle del Norte, pasado
el Puente de Hierro hasta su encuentro con la calle General
Urrutia.
En este
nuevo espacio, y en torno al Cubo del Revellín se crea,
en un nivel sensiblemente inferior, una plaza o lugar de encuentro,
"de marcada personalidad" según el Jurado,
al que se accede a través de amplias rampas y que se
comunica con el parque mediante pasajes que se abren en su
perímetro, además de desde el propio paseo nuevo.
La formalización
y vitalidad de este ámbito se confía a los nuevos
usos socio-culturales sugeridos en la propuesta que configuran
el espacio interior y acompañan a los pasajes de comunicación
con el parque.
El aparcamiento
se sitúa entre la plaza y el túnel soterrado
para el tráfico que cruza por debajo de ella, accediendo
a aquel desde el propio túnel.
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